Habían pasado dos días después del día en la playa de los chicos. Diana en esos días era la chica más feliz del mundo, Mel..no tanto.
Era un día lluvioso y Mel estaba en su casa sola, sus padres habían salido a hacer las típicas compras de navidad, sonó el teléfono pero ella no lo encontraba porque estaba tirado por su cuarto.
Cuando lo encontró ya dejó de sonar y mosqueó bastante porque era Gonzalo quién la había llamado.
-Joder, ahora se pensará que no quería hablar con él o algo.
Por suerte su teléfono volvió a sonar y ella contestó de inmediato.
-Hola feo.
Le dijo ella con tono dulce.
-Hola enana.
-¿Qué te pasa en la voz? suena rara
-El baño en la playa no me sentó del todo bien, me he resfriado.
-Jajajajaj ¿enserio? te lo tienes merecido por idiota.
Ella estaba realmente muy entusiasmada de que él la llamara, pero se preguntaba por qué y no dudó un segundo en preguntarselo.
-Bueno y ¿qué quieres?
-Me preguntaba si querrías venir a pasar la tarde a mi casa, conmigo. Así me cuidas y me curas jajaja.
-Tu tienes mucho morro ¿no crees? Jajaja. Está bien, iré, pero sólo porque no tengo nada mejor que hacer.
Mel se preparó para salir, se puso sus vaqueros y su chaleco favoritos, se peinó su larga melena dorada y decidió maquillarse un poco para tapar las pequeñas imperfecciones de la cara.
De camino a casa de Gonzalo ya estaba impaciente y con muchísimas ganas de llegar, no sabía a ciencia cierta si pasaría algo o no, pero de todas formas le hacía mucha ilusión que la hubiera invitado.
Al llegar pegó al timbre y Gonzalo abrió al instante.
-Guau, estás guapísima.
-Gracias, tu tienes...cara de muerto, jajajaja.
-Que graciosa..
Gonzalo sonrió y besó a Mel en la mejilla al entrar en su casa. A ella se le pusieron los pelos de punta, pero intentó que no se le notara.
-¿Estás solo?
-Por suerte sí, mis padres estan trabajando.
-Los míos tampoco estaban en casa, estaba sola.
Ella hablaba mientras observaba su enorme casa llena de objetos valiosos y muebles caros.
-¡OH! mira esta foto, eres tú de pequeño, que mono. ¿Antes eras rubio? se te oscureció el pelo al crecer por desgracia jajaja.
-¿Insinuas que me prefieres rubio?
-Serías más guapo.
Mel seguía mirandolo todo mientras Gonzalo la miraba con mala cara por haberle dicho ese comentario, ella lo ignoraba y no se dió ni cuenta.
-Anda cotilla, vamos a sentarnos en el sofá a ver una peli o algo.
-Me da miedo tocar nada, sin querer seguro que rompo lo que sea, jajaja.
-No te preocupes, que lo bueno de tener dinero es que puedes cargarte lo primero que veas, siempre podrás comprar otro igual.
A Mel eso le parecía derrochar el dinero, pensaba que si la familia de Gonzalo tenían la suerte de tener dinero deberían usarlo adecuadamente, pero no iba a decirle a nadie como administrar sus gastos. Asique se calló y se sentó al lado de Gonzalo en el sofá-
-Es muy comodo.
Dijo un poco avergonzada ya que estar tan cerca de él le ponía nerviosa a más no poder. En ese instante Gonzalo se acercó más a ella para contestarle y sintió como le daba un vuelco el corazón al tenerlo tan tremendamente cerca de su boca. Él le susurró muy bajo:
-Relajate o se te saldrá el corazón por la boca.
Ella seguía igual de alterada que antes, apenas podía balbucear para contestarle, asique decidió no decirle nada.
Gonzalo le acarició los labios con la yema de su dedo, lo hizo despacio y con delicadeza, ella mientras tanto sólo podía mirarle a la boca y estremecerse.
Él no pudo contener más sus ganas y la besó, Mel se dejó llevar entusiasmada, sentía mariposas en su estómago y una sensación de felicidad increible. Sólo podía pensar lo afortunada que estaba siendo ese día.
jueves, 30 de diciembre de 2010
martes, 28 de diciembre de 2010
Capitulo 5 - Yo respiro tu aliento.
Mel iba de la mano con Gonzalo,decidieron pararse a mirar el paisaje, él se dedicaba a tirar piedras al mar.
-¿Y bien? ¿Qué era lo que me tenías que explicar?
Cuando hablamos por teléfono me dijiste que me explicarías por qué no podemos estar juntos.
-el problema soy yo Mel, no te convengo, soy un pasota y nunca me ha importado nadie que no fuera yo.
-Pero yo te quiero, ¿eso te importa una mierda o qué?
-Joder claro que me importa, pero lo hago por ti, para no hacerte daño.
-Prefiero vivirlo, que sea corto e intenso, aunque después acabe jodida porque empieces a pasar de mí.
-Es que no lo entiendes, me conozco y sé que metería la pata.
-¡Me da igual! te quierocon tus virtudes y tus defectos ¿a caso no es suficiente con eso?
Gonzalo abrazó a Mel con todas sus fuerzas y le dijo:
-Dame algo de tiempo para ver qué hago, no sé bien lo que siento..
-Claro, tómate el que necesites.
Ella estaba decepcionada, pero como siempre no lo dejaría ver, prefería callárselo para no preocuparle más a él.
-Volvamos anda..
-¿Tú estás seguro de que quieres volver? Edu y Diana estarán ocupados..
-¿Crees que nos los encontraremos haciendo niños?
-Jajaja puede.
Mel sonrió con una amplia sonrisa, sabía que estar con Gonzalo iba a costarle mucho, pero no estaba tan dispuesta a rendirse tan facilmente.
-Entonces...¿te apetece un bañito?
Gonzalo cogió en brazos a Mel y empezó a correr hacia el mar. Ella chilló y pataleó pero no había nada que hacer, ya se habían mojado.
-¡AAHH! Joder Gonzalo está helada, eres idiota.
-Venga, tampoco está tan mal ¿no? jajaja.
Las cosas entre ellos no iban del todo bien, pero aún así no podían evitar divertirse al pasar tiempo juntos.
El tiempo pasó y decidieron volver antes de que fuera más tarde.
Cuando llegaron al lugar donde estaba el coche vieron a Diana y a Edu en condiciones un tanto...cariñosas.
-¿Ves Gonzalo? te dije que andarían ocupados jaja.
-Pues les voy a cortar el royo..
En ese momento Gonzalo dio una voz.
-¡EH EDU! SÓLO CON CONDÓN JAJAJA.
Edu miró sorprendido ya que ni Diana ni él se habían dado cuenta de que ellos estaban allí.
-Anda pareja, vamonos.
Edu y Diana se levantaron de la arena, ella corrió impaciente hacia Mel y le dijo:
-Tengo tantas cosas que contarte jajaja, por cierto ¿por qué Gonzalo y tú estáis mojados?.
Mel no dijo nada, mientras se montaban en el coche sólo pensaba una cosa, ''unos tanto y otros tan poco''.
-¿Y bien? ¿Qué era lo que me tenías que explicar?
Cuando hablamos por teléfono me dijiste que me explicarías por qué no podemos estar juntos.
-el problema soy yo Mel, no te convengo, soy un pasota y nunca me ha importado nadie que no fuera yo.
-Pero yo te quiero, ¿eso te importa una mierda o qué?
-Joder claro que me importa, pero lo hago por ti, para no hacerte daño.
-Prefiero vivirlo, que sea corto e intenso, aunque después acabe jodida porque empieces a pasar de mí.
-Es que no lo entiendes, me conozco y sé que metería la pata.
-¡Me da igual! te quierocon tus virtudes y tus defectos ¿a caso no es suficiente con eso?
Gonzalo abrazó a Mel con todas sus fuerzas y le dijo:
-Dame algo de tiempo para ver qué hago, no sé bien lo que siento..
-Claro, tómate el que necesites.
Ella estaba decepcionada, pero como siempre no lo dejaría ver, prefería callárselo para no preocuparle más a él.
-Volvamos anda..
-¿Tú estás seguro de que quieres volver? Edu y Diana estarán ocupados..
-¿Crees que nos los encontraremos haciendo niños?
-Jajaja puede.
Mel sonrió con una amplia sonrisa, sabía que estar con Gonzalo iba a costarle mucho, pero no estaba tan dispuesta a rendirse tan facilmente.
-Entonces...¿te apetece un bañito?
Gonzalo cogió en brazos a Mel y empezó a correr hacia el mar. Ella chilló y pataleó pero no había nada que hacer, ya se habían mojado.
-¡AAHH! Joder Gonzalo está helada, eres idiota.
-Venga, tampoco está tan mal ¿no? jajaja.
Las cosas entre ellos no iban del todo bien, pero aún así no podían evitar divertirse al pasar tiempo juntos.
El tiempo pasó y decidieron volver antes de que fuera más tarde.
Cuando llegaron al lugar donde estaba el coche vieron a Diana y a Edu en condiciones un tanto...cariñosas.
-¿Ves Gonzalo? te dije que andarían ocupados jaja.
-Pues les voy a cortar el royo..
En ese momento Gonzalo dio una voz.
-¡EH EDU! SÓLO CON CONDÓN JAJAJA.
Edu miró sorprendido ya que ni Diana ni él se habían dado cuenta de que ellos estaban allí.
-Anda pareja, vamonos.
Edu y Diana se levantaron de la arena, ella corrió impaciente hacia Mel y le dijo:
-Tengo tantas cosas que contarte jajaja, por cierto ¿por qué Gonzalo y tú estáis mojados?.
Mel no dijo nada, mientras se montaban en el coche sólo pensaba una cosa, ''unos tanto y otros tan poco''.
Capitulo 4 - Yo respiro tu aliento.
A la mañana siguiente Diana llegó a casa de Mel tal y como lo habían acordado la noche anterior.
Al subir Di, Mel aún estaba pensando qué ponerse.
-Te recuerdo que vamos a la playa, no a una boda ni nada parecido.
-Ya lo sé, pero es que me veo mal con todo.
-Lo que te pasa es que quieres que cierto tío te vea guapa.
Di le guiñó el ojo a Mel mientras se reía, ella le contestó tirándole un cojín.
-Idiota claro que no.
-Ui pero si te has puesto roja jajajaja.
-¡Diana callate! jajaja.
Mel acabó de vestirse y los chicos llegaron a recogerlas. Ellas bajaron nerviosas y se subieron en el coche.
Mel se sentó delante junto a Gonzalo y Diana detrás con Edu.
-Joder Gonzalo menudo cochazo
-¿Te gusta eh Di? pero cuidado que cuesta una pasta.
-Tu padre te va a matar cuando se entere.
-¿Quién ha dicho que se va a enterar?
Dijo Gonzalo riendo y le cogió la mano a Mel, ella sonrió con él y se puso a mirar por la ventanilla.
-Bueno, pongamonos en marcha.
Y pusieron dirección a la playa. El camino se hizo corto y llegaron allí de inmediato, bajaron del coche y Diana empezó a correr hacia la orilla.
-Guau, está preciosa, ha sido una idea fantástica venir.
Dijo Diana entusiasmada.
-¿Verdad que sí? sabía que te gustaría.
Añadió Edu emocionado.
Gonzalo y Mel se quedaron a solas delante del coche, él se acercó a ella y le dijo:
-¿Qué te parece si tu y yo nos vamos a dar un paseo?
Lo dijo con tono dulce y como siempre con la risa preferida de Mel. Ella aceptó y se fueron caminando.
Mientras tanto Edu y Diana se sentaron en la orilla, él se acercó lo más que pudo a ella, Diana como no, estaba encantada.
-Y...¿cómo es que has decidido venir conmigo y no con tu novia?
Dijo Diana con cierto tono molesto.
-¿Hubieras preferido que la trajese a ella?
-Te habría matado, la verdad.
-Lo suponía jajaja.
-Verás Edu, yo...
Y antes de que Diana pudiera acabar la frase Edu ya la había besado, sin dejarla respirar apenas ni darle tiempo para reaccionar.
En un pequeño momento de pausa ella se apartó un poco e intentó decir algo, pero él sólo le contestó con un susurro.
-Shh dejate llevar..
Y volvió a besarla, esta vez con más pasión y entusiasmo que la primera. Ella definitivamente cedió y decidió disfrutar el momento.
En su interior Diana sabía que aquello estaba mal, pero no podía resistirse a los encantos de Edu, era el chico perfecto para ella. Guapo, alto, con un buen caracter y atento a más no poder, sólo tenía un defecto para Diana, su novia. Aunque está claro que esa tarde se saltó por alto ese detalle.
Al acabar de besarse a Diana le empezaron a venir las dudas, y no pudo evitar preguntarle a Edu en busca de una respuesta.
-¿Por qué lo has hecho?
-Me apetecía, ¿no te ha gustado?
-No seas idiota, me ha encantado. Pero sinceramente Edu, paso de ser...''la otra''.
-Dame tiempo Di, voy a dejarla, si fuera feliz con ella no estaría haciendo esto...
-¿Me lo prometes?
Edu le cogió la cara entre sus manos y acercó su rostro al suyo.
-Te lo juro.
Y le dio un abrazo fuerte e intenso.
Pero por lo visto esto no fue lo más interesante que pasó, ya que Mel y Gonzalo también tenían una charla pendiente...
Al subir Di, Mel aún estaba pensando qué ponerse.
-Te recuerdo que vamos a la playa, no a una boda ni nada parecido.
-Ya lo sé, pero es que me veo mal con todo.
-Lo que te pasa es que quieres que cierto tío te vea guapa.
Di le guiñó el ojo a Mel mientras se reía, ella le contestó tirándole un cojín.
-Idiota claro que no.
-Ui pero si te has puesto roja jajajaja.
-¡Diana callate! jajaja.
Mel acabó de vestirse y los chicos llegaron a recogerlas. Ellas bajaron nerviosas y se subieron en el coche.
Mel se sentó delante junto a Gonzalo y Diana detrás con Edu.
-Joder Gonzalo menudo cochazo
-¿Te gusta eh Di? pero cuidado que cuesta una pasta.
-Tu padre te va a matar cuando se entere.
-¿Quién ha dicho que se va a enterar?
Dijo Gonzalo riendo y le cogió la mano a Mel, ella sonrió con él y se puso a mirar por la ventanilla.
-Bueno, pongamonos en marcha.
Y pusieron dirección a la playa. El camino se hizo corto y llegaron allí de inmediato, bajaron del coche y Diana empezó a correr hacia la orilla.
-Guau, está preciosa, ha sido una idea fantástica venir.
Dijo Diana entusiasmada.
-¿Verdad que sí? sabía que te gustaría.
Añadió Edu emocionado.
Gonzalo y Mel se quedaron a solas delante del coche, él se acercó a ella y le dijo:
-¿Qué te parece si tu y yo nos vamos a dar un paseo?
Lo dijo con tono dulce y como siempre con la risa preferida de Mel. Ella aceptó y se fueron caminando.
Mientras tanto Edu y Diana se sentaron en la orilla, él se acercó lo más que pudo a ella, Diana como no, estaba encantada.
-Y...¿cómo es que has decidido venir conmigo y no con tu novia?
Dijo Diana con cierto tono molesto.
-¿Hubieras preferido que la trajese a ella?
-Te habría matado, la verdad.
-Lo suponía jajaja.
-Verás Edu, yo...
Y antes de que Diana pudiera acabar la frase Edu ya la había besado, sin dejarla respirar apenas ni darle tiempo para reaccionar.
En un pequeño momento de pausa ella se apartó un poco e intentó decir algo, pero él sólo le contestó con un susurro.
-Shh dejate llevar..
Y volvió a besarla, esta vez con más pasión y entusiasmo que la primera. Ella definitivamente cedió y decidió disfrutar el momento.
En su interior Diana sabía que aquello estaba mal, pero no podía resistirse a los encantos de Edu, era el chico perfecto para ella. Guapo, alto, con un buen caracter y atento a más no poder, sólo tenía un defecto para Diana, su novia. Aunque está claro que esa tarde se saltó por alto ese detalle.
Al acabar de besarse a Diana le empezaron a venir las dudas, y no pudo evitar preguntarle a Edu en busca de una respuesta.
-¿Por qué lo has hecho?
-Me apetecía, ¿no te ha gustado?
-No seas idiota, me ha encantado. Pero sinceramente Edu, paso de ser...''la otra''.
-Dame tiempo Di, voy a dejarla, si fuera feliz con ella no estaría haciendo esto...
-¿Me lo prometes?
Edu le cogió la cara entre sus manos y acercó su rostro al suyo.
-Te lo juro.
Y le dio un abrazo fuerte e intenso.
Pero por lo visto esto no fue lo más interesante que pasó, ya que Mel y Gonzalo también tenían una charla pendiente...
lunes, 27 de diciembre de 2010
Capitulo 3 - Yo respiro tu aliento.
Nos habíamos quedado en una proposición de los chicos, los cuales aún no habían dicho lo que querían..
-Venga, soltadlo ya.
-No te impacientes Mel, lo que queremos hacer es invitaros a la playa mañana.
-¿A la playa Edu? ¿En Diciembre? ¿estais majaras o qué?
-Mel tiene razón, nos vamos a helar de frío tíos.
-No os preocupeis, nosotros os damos calor jajajaja.
-Que gracioso Gonzalo..
-¿Mel se puede saber por qué estás así de borde conmigo?
-Tú sabrás.
Y entonces Mel le guiñó el ojo a Gonzalo, él la miró desconcertado aunque ya sabía por donde iban los tiros.
-Bueno parejita no os peleeis ahora.
Dijo Edu intentando calmar las cosas.
-¿Bueno y se os ha ocurrido cómo iremos allí?
Preguntó Diana dudosa.
-Con el coche de mi padre.
Añadió Gonzalo con una sonrisa pícara en la boca. Mel enseguida reaccionó enfadada.
-¿Qué? Gonzalo ni se te ocurra robarle el coche a tu padre para esa tonteria, te juegas una buena bronca y lo sabes.
-Me importa una mierda lo que me diga mi padre, ya deberías suponerlo.
-En fin esto es una locura, pero está bien iremos para que os calleis.
-Vamos Mel, seguro que será divertido.
En ese momento Diana le estaba hablando a Mel pero miraba a Edu fijamente y le sonreía, él le devolvió la sonrisa y afirmó con lo mismo, que se lo pasarían muy bien.
Gonzalo les dijo a las chicas que las recogerían al día siguiente en la puerta de la casa de Mel sobre las once de la mañana, ellas estuvieron de acuerdo y salieron de la cafetería dirección a su casa, sin darse cuenta se les había pasado la tarde volando y ya era un poco tarde. Por el camino Mel y Diana empezaron a hablar.
-¿Sabes? hay algo que me desconcierta, ¿por qué hacen esto ahora? ¿para qué? lo veo absurdo..
-Sólo quieren pasar tiempo con nosotras, ¿qué ves de malo en eso?
-Veo de malo que no lo entiendo, ni por parte de Gonzalo, ni por la de Edu. Lo están haciendo todo al revés si te das cuenta. ¿Has pensado que dirá la novia de Edu cuando se entere?
-No se tiene por qué enterar.
-Ten cuidado Di, que no quiero que jueguen contigo como una muñequita, espabila y ponle las cosas claras mañana a Edu.
-¿Y tú que piensas hacer con Gonzalo? porque también lo está haciendo todo mal según mi opinión.
-Hablaré con él, le daré otra vuelta más al tema hasta hacerle rabiar si hace falta.
-Así se habla Mel jajaja.
Mel sonrió y mientras que charlaban llegaron a casa de Diana y se pararon en la puerta.
-Mañana temprano estaré en tu casa ¿vale cielo?
-Vale, estaré esperandote, ¡no tardes eh!
-Noooooo. Y ten cuidado al volver a casa Mel, llamame si tienes algún problema.
-Tranquila, no me va a comer el lobo por el camino.
Mel se despidió de Diana y siguió para su casa. Mientras caminaba le sonó el movil, en efecto, era Gonzalo.
Ella estaba deseando contestar pero como siempre se resistió para hacerse de rogar.
-¿Qué pasa? no puedes vivir sin mí ¿a que no?
-Que graciosa enana, ¿y si te digo que no puedo, qué me contestas?
-Que no te creo.
-Joder Mel, me vas a poner la cosa difícil por lo que veo.
-Eres tú el que no sabe lo que quiere Gonzalo, yo lo tengo todo muy claro.
-Es que...bueno dejalo, supongo que mañana te lo explicaré. Descansa y sueña conmigo fea.
Mel comenzó a reirse bajito y continuó diciendole:
-Ya quisieras tú que soñara contigo, bueno te dejo que he llegado a casa, buenas noches.
-Vale, te quiero.
Mel colgó el teléfono y cuando ya nadie la oía dijo:
-Yo también.
-Venga, soltadlo ya.
-No te impacientes Mel, lo que queremos hacer es invitaros a la playa mañana.
-¿A la playa Edu? ¿En Diciembre? ¿estais majaras o qué?
-Mel tiene razón, nos vamos a helar de frío tíos.
-No os preocupeis, nosotros os damos calor jajajaja.
-Que gracioso Gonzalo..
-¿Mel se puede saber por qué estás así de borde conmigo?
-Tú sabrás.
Y entonces Mel le guiñó el ojo a Gonzalo, él la miró desconcertado aunque ya sabía por donde iban los tiros.
-Bueno parejita no os peleeis ahora.
Dijo Edu intentando calmar las cosas.
-¿Bueno y se os ha ocurrido cómo iremos allí?
Preguntó Diana dudosa.
-Con el coche de mi padre.
Añadió Gonzalo con una sonrisa pícara en la boca. Mel enseguida reaccionó enfadada.
-¿Qué? Gonzalo ni se te ocurra robarle el coche a tu padre para esa tonteria, te juegas una buena bronca y lo sabes.
-Me importa una mierda lo que me diga mi padre, ya deberías suponerlo.
-En fin esto es una locura, pero está bien iremos para que os calleis.
-Vamos Mel, seguro que será divertido.
En ese momento Diana le estaba hablando a Mel pero miraba a Edu fijamente y le sonreía, él le devolvió la sonrisa y afirmó con lo mismo, que se lo pasarían muy bien.
Gonzalo les dijo a las chicas que las recogerían al día siguiente en la puerta de la casa de Mel sobre las once de la mañana, ellas estuvieron de acuerdo y salieron de la cafetería dirección a su casa, sin darse cuenta se les había pasado la tarde volando y ya era un poco tarde. Por el camino Mel y Diana empezaron a hablar.
-¿Sabes? hay algo que me desconcierta, ¿por qué hacen esto ahora? ¿para qué? lo veo absurdo..
-Sólo quieren pasar tiempo con nosotras, ¿qué ves de malo en eso?
-Veo de malo que no lo entiendo, ni por parte de Gonzalo, ni por la de Edu. Lo están haciendo todo al revés si te das cuenta. ¿Has pensado que dirá la novia de Edu cuando se entere?
-No se tiene por qué enterar.
-Ten cuidado Di, que no quiero que jueguen contigo como una muñequita, espabila y ponle las cosas claras mañana a Edu.
-¿Y tú que piensas hacer con Gonzalo? porque también lo está haciendo todo mal según mi opinión.
-Hablaré con él, le daré otra vuelta más al tema hasta hacerle rabiar si hace falta.
-Así se habla Mel jajaja.
Mel sonrió y mientras que charlaban llegaron a casa de Diana y se pararon en la puerta.
-Mañana temprano estaré en tu casa ¿vale cielo?
-Vale, estaré esperandote, ¡no tardes eh!
-Noooooo. Y ten cuidado al volver a casa Mel, llamame si tienes algún problema.
-Tranquila, no me va a comer el lobo por el camino.
Mel se despidió de Diana y siguió para su casa. Mientras caminaba le sonó el movil, en efecto, era Gonzalo.
Ella estaba deseando contestar pero como siempre se resistió para hacerse de rogar.
-¿Qué pasa? no puedes vivir sin mí ¿a que no?
-Que graciosa enana, ¿y si te digo que no puedo, qué me contestas?
-Que no te creo.
-Joder Mel, me vas a poner la cosa difícil por lo que veo.
-Eres tú el que no sabe lo que quiere Gonzalo, yo lo tengo todo muy claro.
-Es que...bueno dejalo, supongo que mañana te lo explicaré. Descansa y sueña conmigo fea.
Mel comenzó a reirse bajito y continuó diciendole:
-Ya quisieras tú que soñara contigo, bueno te dejo que he llegado a casa, buenas noches.
-Vale, te quiero.
Mel colgó el teléfono y cuando ya nadie la oía dijo:
-Yo también.
domingo, 26 de diciembre de 2010
Capitulo 2 - Yo respiro tu aliento.
Diana había recibido ese mensaje de Edu y se lo dijo a Mel, enseguida su reacción fue..
-NO, NO y NO, paso de ir a ver a Gonzalo ahora ¿qué le voy a decir?. Por dios Diana voy a hacer la payasa allí. Además estoy horrible mira que fachas llevo, y encima de resaca.
-Mel no seas idiota estás guapísima como siempre y en el fondo te mueres de ganas de verlo, lo sabes.
-Sólo dices eso para que vaya contigo y me lleve a Gonzalo para quedarte a solas con Edu.
-Tengo que aprovechar ahora que su...bueno ya sabes quien, no está.
-Agg está bien, pero que sepas que solo lo hago por ti.
-Sí, seguro..jaja
Mel y Diana salieron del parque y fueron dirección a la cafetería donde habían quedado. Para colmo Mel odiaba esa cafetería ya que le encantaban los espacios abiertos y eso era un pequeñísimo tugurio para ella.
-¿No había otro sitio para quedar verdad? que asco.
-Mel cariño, ya sé que la odias pero no hace falta que lo publiques a los cuatro vientos.
-Va, va. Me callo ya.
Pasados unos diez minutos llegaron al lugar de la cita. Nada más entrar ven a los chicos sentados en una mesa junto a un billar un poco viejo. En cuanto Mel vio a Gonzalo, le dio un vuelco el corazón y empezó a sentir esa sensación de mariposas en el estomago que ella tanto odiaba...
-Joder.
-¿Qué te pasa Mel?
-¿Has visto a Gonzalo? está guapísimo, me cago en todo Di...me encanta.
-¿Ah si? fijate no me había dado cuenta de que te gustaba tanto..
Dijo Diana con ironía.
Mel la miró mal mientras llegaban al sitio donde estaban los chicos sentados.
Cierto es que Mel estaba muy pillada por Gonzalo aunque no lo quisiera admitir, pero Diana no se quedaba atrás...Si hubiera hecho falta, ella habría movido cielo y tierra para ver a Edu esa tarde aunque sólo por un simple instante.
Edu sonrió a las chicas y le guiñó un ojo a Diana, enseguida ella se acercó y le besó en la mejilla.
Mel se sentó en frente de Gonzalo el cual aún no había dicho una palabra.
-Se puede saludar eh simpatico
-Hola Amelia.
Dijo él y la miró sonriendo después de darle la última calada a su cigarro.
-¿Cuántas veces te he dicho que no me llames po mi nombre completo? lo detesto.
-Ya lo sé, no te mosquees.
Y empezó a reirse con la risa preferida de Mel, la que hacía que ella sonriera aunque pusiera empeño para no hacerlo.
Edu y Diana se sentaron junto a ellos y Diana preguntó:
-Bueno, ¿por qué queríais vernos?
-Porque queremos hacer algo con vosotras..
Dijo Edu.
-Miedo me dais los dos ¿qué es?
Dijo Mel intrigada..
-NO, NO y NO, paso de ir a ver a Gonzalo ahora ¿qué le voy a decir?. Por dios Diana voy a hacer la payasa allí. Además estoy horrible mira que fachas llevo, y encima de resaca.
-Mel no seas idiota estás guapísima como siempre y en el fondo te mueres de ganas de verlo, lo sabes.
-Sólo dices eso para que vaya contigo y me lleve a Gonzalo para quedarte a solas con Edu.
-Tengo que aprovechar ahora que su...bueno ya sabes quien, no está.
-Agg está bien, pero que sepas que solo lo hago por ti.
-Sí, seguro..jaja
Mel y Diana salieron del parque y fueron dirección a la cafetería donde habían quedado. Para colmo Mel odiaba esa cafetería ya que le encantaban los espacios abiertos y eso era un pequeñísimo tugurio para ella.
-¿No había otro sitio para quedar verdad? que asco.
-Mel cariño, ya sé que la odias pero no hace falta que lo publiques a los cuatro vientos.
-Va, va. Me callo ya.
Pasados unos diez minutos llegaron al lugar de la cita. Nada más entrar ven a los chicos sentados en una mesa junto a un billar un poco viejo. En cuanto Mel vio a Gonzalo, le dio un vuelco el corazón y empezó a sentir esa sensación de mariposas en el estomago que ella tanto odiaba...
-Joder.
-¿Qué te pasa Mel?
-¿Has visto a Gonzalo? está guapísimo, me cago en todo Di...me encanta.
-¿Ah si? fijate no me había dado cuenta de que te gustaba tanto..
Dijo Diana con ironía.
Mel la miró mal mientras llegaban al sitio donde estaban los chicos sentados.
Cierto es que Mel estaba muy pillada por Gonzalo aunque no lo quisiera admitir, pero Diana no se quedaba atrás...Si hubiera hecho falta, ella habría movido cielo y tierra para ver a Edu esa tarde aunque sólo por un simple instante.
Edu sonrió a las chicas y le guiñó un ojo a Diana, enseguida ella se acercó y le besó en la mejilla.
Mel se sentó en frente de Gonzalo el cual aún no había dicho una palabra.
-Se puede saludar eh simpatico
-Hola Amelia.
Dijo él y la miró sonriendo después de darle la última calada a su cigarro.
-¿Cuántas veces te he dicho que no me llames po mi nombre completo? lo detesto.
-Ya lo sé, no te mosquees.
Y empezó a reirse con la risa preferida de Mel, la que hacía que ella sonriera aunque pusiera empeño para no hacerlo.
Edu y Diana se sentaron junto a ellos y Diana preguntó:
-Bueno, ¿por qué queríais vernos?
-Porque queremos hacer algo con vosotras..
Dijo Edu.
-Miedo me dais los dos ¿qué es?
Dijo Mel intrigada..
Capitulo 1 - Yo respiro tu aliento.
Domingo de resaca…día cualquiera, Mel sale de su casa con gafas de sol y su vestido favorito. Va a casa de Diana, su mejor amiga, no tiene muchas ganas de nada pero prefiere salir a quedarse en su casa pensando en cosas que la rayan.
Mel coge su teléfono y le deja una perdida a Diana para que baje a su portal, ella la espera impaciente con un cigarro en la boca aun sin encender.
Diana baja y la pilla fumando.
-Mel tía, que coño haces?
-A ti que te parece? Fumar
-No si ya te veo..Bueno, no se como tienes fuerzas para estar hoy de pie, después del fiestón de anoche.
-Prefiero que me dé un poco el aire, lo necesitaba
-A proposito, hablando de anoche, como te fue con Gonzalo?
-Puff, no preguntes
-Y eso?
- Porque todo estaba genial, era perfecto, no se separó de mi un puto segundo, tenía toda su atención. En un momento de broma le quité el cubata y le dije que si lo quería tenía que besarme.
Diana la corta en ese momento para decirle..
-Y ahí, te comió la boca.
-No, ahí me dijo lo siguiente.. .’’Mel no quiero que te ilusiones con esto’’.
- NO JODAS?
-Pues sí, me quedé helada, sin poder reaccionar. Asíque durante el resto de la noche hice como si no hubiera pasado nada, preferí no darle mas vueltas al tema sabes?
Lo que me mató del todo es que después se empeñó en acompañarme a mi casa, y allí me dio una serie de abrazos increíbles...Interminables, todo volvía a ser perfecto, salvo por la parte del ‘’no quiero que te ilusiones’’. No he dormido en toda la puta noche, esta mañana me ha llamado pero no le he cogido el móvil, no me apetecía.
-Buah tía te juro que no me lo creo todavía, ¿por qué se comportará así?
-Los tíos son así de raros cari, ya lo sabes. Bueno y tu con Edu qué? Porque anoche no paraba de mirarte, se le cae la baba por ti.
Antes de que Diana hable Mel se acaba el cigarro y lo tira, las dos llegan al parque que está cerca de la casa de Diana, es el sitio preferido de Mel para hablar.
-Pues no me habló, porque estaba por allí su ‘’amiguita’’ que asco.
Pero más tarde me dejó un mensaje en el móvil que consiguió helarme hasta los huesos de lo bonito que era
- Que ponía?
- Ponía ‘’quiero ser la grandeza de tu vida, tu tristeza compartida, tu montón de horas al día, tu pequeña fantasía. Me encantaría meterme en tu cabecita para ver lo que necesitas y poder dártelo yo…te quiero Di.
- Jo-der. Eso si que es bonito.
-Precioso...Ay Mel te juro que me encanta cada día más. A ver por qué coño no deja a la guarra esa, no le quiere, sólo juega con él a su antojo.
- Ya se dará cuenta, sabes que de los palos se aprende y además ya se estará espabilando cuando te deja esos mensajes a ti ¿no crees?
En ese instante a Diana le llega un mensaje, es de Edu, quiere que ella y Mel vayan a una cafetería que está cerca del parque para pasar el rato con él y qué casualidad...Gonzalo también está allí, ¿qué pasará?
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