lunes, 27 de diciembre de 2010

Capitulo 3 - Yo respiro tu aliento.

Nos habíamos quedado en una proposición de los chicos, los cuales aún no habían dicho lo que querían..
-Venga, soltadlo ya.
-No te impacientes Mel, lo que queremos hacer es invitaros a la playa mañana.
-¿A la playa Edu? ¿En Diciembre? ¿estais majaras o qué?
-Mel tiene razón, nos vamos a helar de frío tíos.
-No os preocupeis, nosotros os damos calor jajajaja.
-Que gracioso Gonzalo..
-¿Mel se puede saber por qué estás así de borde conmigo?
-Tú sabrás.
Y entonces Mel le guiñó el ojo a Gonzalo, él la miró desconcertado aunque ya sabía por donde iban los tiros.
-Bueno parejita no os peleeis ahora.
Dijo Edu intentando calmar las cosas.
-¿Bueno y se os ha ocurrido cómo iremos allí?
Preguntó Diana dudosa.
-Con el coche de mi padre.
Añadió Gonzalo con una sonrisa pícara en la boca. Mel enseguida reaccionó enfadada.
-¿Qué? Gonzalo ni se te ocurra robarle el coche a tu padre para esa tonteria, te juegas una buena bronca y lo sabes.
-Me importa una mierda lo que me diga mi padre, ya deberías suponerlo.
-En fin esto es una locura, pero está bien iremos para que os calleis.
-Vamos Mel, seguro que será divertido.
En ese momento Diana le estaba hablando a Mel pero miraba a Edu fijamente y le sonreía, él le devolvió la sonrisa y afirmó con lo mismo, que se lo pasarían muy bien.
Gonzalo les dijo a las chicas que las recogerían al día siguiente en la puerta de la casa de Mel sobre las once de la mañana, ellas estuvieron de acuerdo y salieron de la cafetería dirección a su casa, sin darse cuenta se les había pasado la tarde volando y ya era un poco tarde. Por el camino Mel y Diana empezaron a hablar.
-¿Sabes? hay algo que me desconcierta, ¿por qué hacen esto ahora? ¿para qué? lo veo absurdo..
-Sólo quieren pasar tiempo con nosotras, ¿qué ves de malo en eso?
-Veo de malo que no lo entiendo, ni por parte de Gonzalo, ni por la de Edu. Lo están haciendo todo al revés si te das cuenta. ¿Has pensado que dirá la novia de Edu cuando se entere?
-No se tiene por qué enterar.
-Ten cuidado Di, que no quiero que jueguen contigo como una muñequita, espabila y ponle las cosas claras mañana a Edu.
-¿Y tú que piensas hacer con Gonzalo? porque también lo está haciendo todo mal según mi opinión.
-Hablaré con él, le daré otra vuelta más al tema hasta hacerle rabiar si hace falta.
-Así se habla Mel jajaja.
Mel sonrió y mientras que charlaban llegaron a casa de Diana y se pararon en la puerta.
-Mañana temprano estaré en tu casa ¿vale cielo?
-Vale, estaré esperandote, ¡no tardes eh!
-Noooooo. Y ten cuidado al volver a casa Mel, llamame si tienes algún problema.
-Tranquila, no me va a comer el lobo por el camino.
Mel se despidió de Diana y siguió para su casa. Mientras caminaba le sonó el movil, en efecto, era Gonzalo.
Ella estaba deseando contestar pero como siempre se resistió para hacerse de rogar.
-¿Qué pasa? no puedes vivir sin mí ¿a que no?
-Que graciosa enana, ¿y si te digo que no puedo, qué me contestas?
-Que no te creo.
-Joder Mel, me vas a poner la cosa difícil por lo que veo.
-Eres tú el que no sabe lo que quiere Gonzalo, yo lo tengo todo muy claro.
-Es que...bueno dejalo, supongo que mañana te lo explicaré. Descansa y sueña conmigo fea.
Mel comenzó a reirse bajito y continuó diciendole:
-Ya quisieras tú que soñara contigo, bueno te dejo que he llegado a casa, buenas noches.
-Vale, te quiero.
Mel colgó el teléfono y cuando ya nadie la oía dijo:
-Yo también.

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