Mel iba de la mano con Gonzalo,decidieron pararse a mirar el paisaje, él se dedicaba a tirar piedras al mar.
-¿Y bien? ¿Qué era lo que me tenías que explicar?
Cuando hablamos por teléfono me dijiste que me explicarías por qué no podemos estar juntos.
-el problema soy yo Mel, no te convengo, soy un pasota y nunca me ha importado nadie que no fuera yo.
-Pero yo te quiero, ¿eso te importa una mierda o qué?
-Joder claro que me importa, pero lo hago por ti, para no hacerte daño.
-Prefiero vivirlo, que sea corto e intenso, aunque después acabe jodida porque empieces a pasar de mí.
-Es que no lo entiendes, me conozco y sé que metería la pata.
-¡Me da igual! te quierocon tus virtudes y tus defectos ¿a caso no es suficiente con eso?
Gonzalo abrazó a Mel con todas sus fuerzas y le dijo:
-Dame algo de tiempo para ver qué hago, no sé bien lo que siento..
-Claro, tómate el que necesites.
Ella estaba decepcionada, pero como siempre no lo dejaría ver, prefería callárselo para no preocuparle más a él.
-Volvamos anda..
-¿Tú estás seguro de que quieres volver? Edu y Diana estarán ocupados..
-¿Crees que nos los encontraremos haciendo niños?
-Jajaja puede.
Mel sonrió con una amplia sonrisa, sabía que estar con Gonzalo iba a costarle mucho, pero no estaba tan dispuesta a rendirse tan facilmente.
-Entonces...¿te apetece un bañito?
Gonzalo cogió en brazos a Mel y empezó a correr hacia el mar. Ella chilló y pataleó pero no había nada que hacer, ya se habían mojado.
-¡AAHH! Joder Gonzalo está helada, eres idiota.
-Venga, tampoco está tan mal ¿no? jajaja.
Las cosas entre ellos no iban del todo bien, pero aún así no podían evitar divertirse al pasar tiempo juntos.
El tiempo pasó y decidieron volver antes de que fuera más tarde.
Cuando llegaron al lugar donde estaba el coche vieron a Diana y a Edu en condiciones un tanto...cariñosas.
-¿Ves Gonzalo? te dije que andarían ocupados jaja.
-Pues les voy a cortar el royo..
En ese momento Gonzalo dio una voz.
-¡EH EDU! SÓLO CON CONDÓN JAJAJA.
Edu miró sorprendido ya que ni Diana ni él se habían dado cuenta de que ellos estaban allí.
-Anda pareja, vamonos.
Edu y Diana se levantaron de la arena, ella corrió impaciente hacia Mel y le dijo:
-Tengo tantas cosas que contarte jajaja, por cierto ¿por qué Gonzalo y tú estáis mojados?.
Mel no dijo nada, mientras se montaban en el coche sólo pensaba una cosa, ''unos tanto y otros tan poco''.
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