martes, 26 de abril de 2011

Capitulo 15 - Yo respiro tu aliento

Mel se había llevado toda la mañana deambulando por su ciudad, se aproximaba la hora del almuerzo y volvió a casa como si hubiera hecho su jornada diaria.
Al volver hizo lo de siempre, aparentemente su vida no había cambiado desde un punto de vista exterior, pero en su interior todo era un rompecabezas sin sentido y no se veía capaz de encontrar una salida.
Se encerró en su cuarto al acabar de comer, para sencillamente pensar en lo desgraciada que era su vida en esos momentos, no tenía nada de positivismo ni ganas de encontrarlo. Su teléfono estaba saturado de llamadas de Diana, la cual había decidido dirigirse a su casa porque sabía que algo iba mal.
No tardó mucho en llegar, por supuesto Mel no esperaba su visita, si lo hubiera sabido se las habría ingeniado para no recibirla. Diana entró en su cuarto sin llamar, no dijo hola ni nada, simplemente al abrir la puerta fue corriendo hacia Mel y la abrazó fuerte, ella sólo pudo contestar con un abrazo aún mayor acompañado de un llanto tan agudo que la ahogaba.
- Mel cariño, ya lo sé todo.
- ¿Qué? pero ¿Cómo?
- Ya hace tiempo que sospechaba algo, y Gonzalo me lo ha contado todo esta mañana en clase, me ha preguntado por ti, pero lo único que he podido decirle es que es un capullo integral. ¿Tú cómo estás cielo?
- Hecha mierda, ¿No me ves? No entiendo nada Di, todo iba genial, y de repente...adiós.
- Tal vez sólo iba bien para ti Mel. Para los demás no era así. No sé, como te he dicho antes, yo ya notaba algo raro...
- ¿Algo raro? ¿Qué dices? no me cabe en la cabeza tal barbaridad. Era todo perfecto Diana, ¿Por qué has dicho antes que ya sospechabas algo?
- No sé si debería decírtelo.
- Mírame y piensa si merezco saberlo o no.
Diana le hizo caso y sólo le bastó una mirada para darse cuenta de que era su mejor amiga y que no podía ocultarle nada.
- Sí, lo mereces saber. Verás Mel, hace unas dos semanas salí de mi casa para hacer unas compras. Cuando iba pasando por una esquina vi de lejos a Gonzalo con una chica, al parecerme que eras tú me acerqué un poco más para ir a saludarte. Cuando estaba lo bastante cerca para reconocerte me di cuenta de que esa chica no eras tú. Decidí no ser mal pensada, que podía ser una amiga o familiar, pero al verlos besarse no tuve más remedio que contradecirme. A continuación me fui...porque no quería seguir viendo nada más.
- ¿Qué los viste besarse? ¿Por qué demonios no me dijiste nada?
- Supongo que no te dije nada por miedo, porque no quería ser la responsable de que... Estuvieras hecha mierda...
- ¡Basta! No quiero saber nada más... Me siento la cosa mas estúpida del universo. Me ha engañado y utilizado como a una muñeca rota... ¡Pero qué idiota he sido joder! Y esa chica ¿Quién era?
- No lo sé, no la conozco ni la había visto en mi vida.
- ¿Qué aspecto tenía?
- Alta y delgada, sonreía mucho, tenía el pelo de color castaño e iba vestida con un uniforme de trabajo, puede que esté trabajando por aquí cerca, en alguna tienda o algo.
- Nada... No sé quien puede ser...pero paso, no quiero pensarlo ahora.
Mel se puso a llorar y Diana empezó a consolarla, no sabía qué palabras utilizar ya que conocía demasiado bien a su mejor amiga y sabía que todo consuelo que le dijera ella lo utilizaría en su propia contra.
- De verdad no entiendo cómo Gonzalo ha podido hacerte esto, no te lo mereces...
- Yo ya no quiero pensar en nada, sólo me hace más daño.
Dijo Mel secandose las lágrimas.
- ¿Sabes qué? Pienso averiguar quién es esa chica y pienso llamarla de todo menos bonita.
- ¡Muy bien! ¿Y a Gonzalo qué le harás?
- ¿A él? La inexistencia. La ignorancia es el peor de los asesinatos.
- Bueno como tú lo veas mejor, pero no quiero que sigas así de hundida Mel...
- Dame tiempo Di, esto duele demasiado.
Diana miró a Mel con compasión, no quería verla así pero sabía cómo se sentía puesto que ya había pasado por lo mismo.
De repente la voz de Mel sacó a Diana de su trance.
- Di, tu móvil está sonando.
- ¡Oh! Ni me había enterado, es un mensaje.
Cuando lo miró a Diana se le iluminó la cara con una sonrisa.
- Venga suelta ¿Qué te traes entre manos y con quién?
- ¡Jajaja! Es Nando, dice que echa de menos y que tiene muchas ganas de volver a verme.
- ¡Guau! Con todos mis malos rollos se me olvidó por completo preguntarte como te va con él...
- No te preocupes te entiendo. Pues como ves va bien, no sé es diferente.
Las chicas siguieron hablando de Nando, a Mel le sentaba mejor eso, así se olvidaba de sus problemas por un tiempo y hacía feliz a su mejor amiga.

2 comentarios:

  1. aver quien es esa chica ..
    tienes ya previsto sacar el nuevo capitulo ?
    me encanta esto ..
    besossssss!

    ResponderEliminar
  2. Me encanta la historia!!
    y no es x ser pesada pero es Nando o Nacho?
    esk cada vez pones una cosa... jejejejeje
    un kiss

    ResponderEliminar